Mostrando entradas con la etiqueta Neuropsicología. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Neuropsicología. Mostrar todas las entradas
miércoles, 25 de marzo de 2015
Rich people and psychopaths tend to have 7 distinct traits in common.
http://www.businessinsider.com/here-are-the-7-distinct-traits-many-rich-people-have-in-common-with-psychopaths-2015-3
domingo, 22 de febrero de 2015
viernes, 7 de noviembre de 2014
Los fantasmas existen, pero están en nuestro cerebro. Y ahora los neurocientíficos saben cómo «invocarlos»
¨Una persona experimenta la "ilusión del fantasma" en el laboratorio¨

Alain Herzog/EPFL
¨Las historias de fantasmas y espectros son comunes a todas las culturas. Precisamente la fiesta de Halloween, que acaba de pasar, conocida como la noche de difuntos en nuestro país, es propicia para contar esas historias que provocan un escalofrío en los más crédulos y que al menos despiertan una sensación de inquietud incluso en los más escépticos.
Una investigación llevada a cabo en Suiza, en la que han participado también científicos de Japón e Israel, explica de forma científica el fundamento de esas viejas creencias. Por primera vez un equipo de neurocientíficos ha logrado inducir en el laboratorio una “aparición” en voluntarios sanos que se prestaron a ello. La sensación fue tan real que uno de los participantes pidió que pararan en experimento. El trabajo acaba de publicarse en "Current Biology"
¿Cómo lo consiguieron? No fue con ayuda de mediums, conjuros, ni otros procedimientos esotéricos. Tan solo tuvieron que engañar al cerebro de los participantes provocando una discrepancia entre lo que sentían y lo que hacían.
Gracias a ello, lograron que notaran una “presencia extraña”, que definen como la sensación de que alguien está cerca cuando realmente no ven a ninguna persona a su alrededor. “Se trata de una proeza fascinante de la mente humana, y a menudo puede encontrarse en la literatura relacionada con la divinidad, el ocultismo o la ficción", explican los investigadores.
Fruto del cansancio
Esa sensación teóricamente cualquiera puede experimentarla en situaciones de cansancio o miedo extremos. Los investigadores, encabezados por el neurólogo Olaf Blanke, del laboratorio de neurociencia cognitiva de la Escuela Politécnica Federal de Lausana (Suiza), relatan el caso del alpinista Reinhold Messner, que tuvo esa extraña percepción cuando descendía con su hermano del Nanga Parbat, una de las diez montañas más altas del planeta. Exhausto y helado, acusando la falta de oxígeno, de repente se dio cuenta de que había un tercer escalador con ellos, “un poco a la derecha, a pocos pasos detrás de mi, justo fuera de mi campo de visión”. Aunque no pudo verle, estaba seguro de que había alguien más allí.
Estas historias son comunes entre alpinistas, exploradores, supervivientes, y también en personas que han perdido a su pareja. También en pacientes con trastornos neurológicos o psiquiátricos. Todos describen la presencia de “alguien” que no ven. Las interpretaciones son variadas, desde el ángel de la guarda, a un ser infernal, pasando por un familiar perdido.
Ahora el equipo de Olaf Blanke ha desenmascarado a ese escurridizo fantasma que no se deja ver. Y tienen una explicación simple para esa ilusión. En realidad, aseguran, es el resultado de una integración defectuosa de las señales sensoriomotoras: tacto, posición el cuerpo y movimiento.
Estas señales son fundamentales para crear la conciencia de nosotros mismos al integrarse en el cerebro la información procedente de nuestros movimientos y la posición de nuestro cuerpo en el espacio. Si esta integración falla, como en el caso de cansancio extremo, miedo o desórdenes neurológicos, se crea en el cerebro la sensación de una presencia extraña. “Los fantasmas existen, pero están en nuestro cerebro”, señalan los investigadores.
Creando un "fantasma"
Los investigadores analizaron primero los cerebros de 12 pacientes con trastornos neurológicos, en su mayoría epilepsia, que habían experimentado este tipo de "aparición". Mediante resonancia magnética de sus cerebros encontraron la clave en tres regiones corticales: la corteza insular, la corteza frontoparietal y la corteza temporoparietal. Estas tres áreas están involucrados en la autoconciencia, el movimiento y el sentido de la posición que ocupamos en el espacio (propiocepción). Juntas, contribuyen al procesamiento de señales multisensoriales, fundamentales para la percepción del propio cuerpo.
Después, los científicos llevaron a cabo un experimento de "disonancia", en el cual con los ojos vendados los participantes sin ninguna patología realizaron movimientos con la mano delante de su cuerpo. Detrás de ellos había un dispositivo robótico que reproducía sus movimientos, tocándolos en la espalda. Este toque se llevaba a cabo simultánemente a los movimientos de los voluntarios, o con un ligero retraso. Con ello lograban una especie de discrepancia espacio-temporal. En el primer caso, cuando el movimiento de los voluntarios estaba sincronizado con el del robot, el cerebro de los participantes fue capaz de adaptarse y tener una percepción correcta.
Sin embargo, cuando se producía un retraso entre los movimientos del participante y el toque del robot no se llevaba a cabo la integración de la percepción temporal y espacial, y los participantes sintieron la ilusión del fantasma: la sensación de una presencia extraña.
Una experiencia "insoportable"
Los participantes desconocían el objetivo del experimento. Después de unos tres minutos de retraso entre el movimiento de su brazo y el roce en la espalda del robot, los investigadores les preguntaron lo que sentían. Instintivamente, varios informaron de una fuerte "sensación de una presencia", incluso contando hasta cuatro "fantasmas" donde no había ninguno. "Para algunos, la sensación era tan fuerte que pidieron detener el experimento", resalta Giulio Rognini, que dirigió el estudio.
"Nuestro experimento indujo la sensación de una presencia extraña creada en el laboratorio por primera vez. Esto demuestra que puede producirse en condiciones normales, simplemente cuando las señales sensoriales y motoras entran en conflicto", explica Blanke. "El sistema robótico imita las sensaciones de algunos pacientes con trastornos mentales o de personas sanas en circunstancias extremas. Esto confirma que es causada por una percepción alterada del propio cuerpo en el cerebro."
Esquizofrenia
Además de explicar un fenómeno común a muchas culturas, el objetivo de esta investigación es comprender mejor algunos de los síntomas de los pacientes que sufren de esquizofrenia y que a menudo experimentan alucinaciones o delirios asociados con la presencia de una entidad extraña cuya voz pueden oír o cuyas acciones pueden sentir. Muchos científicos atribuyen estas percepciones a un mal funcionamiento de los circuitos cerebrales que integran la información sensorial relacionada con los movimientos de nuestro cuerpo.
"Nuestro cerebro posee varias representaciones de nuestro cuerpo en el espacio", aclara Rognini. "En condiciones normales, es capaz de lograr una autopercepción unificada del yo a partir de estas representaciones. Cuando el sistema funciona mal a causa de la enfermedad, o en nuestro experimento, de un robot, esto puede a veces crear una segunda representación del propio cuerpo, que ya no se percibe como 'yo' sino como alguien más, como una presencia.
Es poco probable que estos hallazgos sirvan para la gente deje de creer en fantasmas, reconocen los investigadores. Sin embargo, para los científicos, es una evidencia más de que los fantasmas sólo existen en nuestras mentes.¨
martes, 28 de octubre de 2014
lunes, 6 de octubre de 2014
MASTER UNIVERSITARIO RECOMENDADO: Cognición y Evolución Humana (UIB)
INFORMACIÓN:
http://estudis.uib.es/es/master/MCEV/index.HTML
PAGINA WEB DEL GRUPO DE INVESTIGACION EN EVOLUCIÓN Y COGNICIÓN HUMANA:
http://evocog.org/es.html
domingo, 5 de octubre de 2014
Monkey leaders and followers have 'specialised brains'
By Jonathan Webb Science
reporter, BBC News
Monkeys at the top and bottom of the
social pecking order have physically different brains, research has found.
A particular network of brain areas was bigger in dominant animals, while
other regions were bigger in subordinates.The study suggests that primate brains, including ours, can be specialised for life at either end of the hierarchy.
The differences might reflect inherited tendencies toward leading or following, or the brain adapting to an animal's role in life - or a little of both.
Neuroscientists made the discovery, which appears in the journal Plos Biology, by comparing brain scans from 25 macaque monkeys that were already "on file" as part of ongoing research at the University of Oxford.
"We were also looking at learning and memory and
decision-making, and the changes that are going on in your brain when you're
doing those things," explained Dr MaryAnn Noonan, the study's first author.
The decision to look at the animals' social status produced an unexpectedly clear result, Dr Noonan said.
¨It was surprising. All our monkeys were of different ages and different genders - but with fMRI (functional magnetic resonance imaging) you can control for all of that. And we were consistently seeing these same networks coming out."
The monkeys live in groups of up to five, so the team identified their social status by watching their behaviour, then compared it to different aspects of the brain data.
In monkeys at the top of their social group, three particular bits of the brain tended to be larger (specifically the amygdala, the hypothalamus and the raphe nucleus). In subordinate monkeys, the tendency was for a different cluster of regions to be bigger (all within the striatum).
Nature plus nurture
At either end of the social ladder, compared to monkeys in the middle, the activity in all these different brain regions was more synchronised. The researchers believe these areas together constitute brain circuits that are crucial for negotiating social situations - interpreting social and emotional cues, learning the value of certain actions, and so on.
Dr Noonan said it was particularly interesting to see different brain regions expanded at the top and the bottom of the social ladder, indicating that dominance isn't simply about being physically stronger and having an altogether bigger brain.
"It suggests that at either end [of the hierarchy], you really need a specific set of skills to be successful, and those skills are making higher neural demands on those areas of the brain," she told the BBC.
"In the animal kingdom, you might think that being dominant is all about aggression - I'm the bigger monkey, bugger off the rest of you.
"But all of this put together means that dominance might actually depend not only on aggression and physical strength, but also on forming bonds and making coalitions - and being quite smart about placing your loyalties."
The results cannot distinguish whether the differences in these monkeys' brains were there from birth, predisposing them to a particular social lot in life, or whether they reflect ongoing changes in the brain's organisation based on the demands of living with a particular status. Dr Noonan thinks that a combination of both these effects is the most likely explanation.
"It probably is both, because they're both really important mechanisms to have on board. You can imagine if you've come from 'good stock' within the monkey world, and your dad was really strong and muscly, you'll inherit those genes, and that might set your brain up in a certain way.
"But of course you're going to have to be plastic, in order to succeed and survive. You'll have to be adapting your behaviour and therefore your brain has got to adapt too."
There is no reason to suspect that the correlations identified in the study would not apply to other primates, like apes and humans.
"The regions that we've found are all there in humans and they all do similar things," Dr Noonan said.
But in our society, social position can vary considerably in different situations - so it is might be difficult to define "dominance" for a human study.
"While we might be top-dog in one circle of friends, at work we might be more of a social climber. The fluidity of our social position and how our brains adapt our behaviour to succeed in each context is the next exciting direction for this area of research."
www.bbc.com/news/science-environment-29013592
miércoles, 26 de marzo de 2014
Can We Identify Emotionally Intelligent Job Candidates?
Can We Identify Emotionally Intelligent Job Candidates?
Author DANIEL GOLEMAN


¨Some claim the new phone app MEIT (mobile emotional intelligence test), which shows photos of people’s faces and asks you to identify a person’s emotions, can tell how emotionally intelligent you are. Maybe, but I’m dubious.
For one, identifying a person’s feelings from their facial expression taps only one of three kinds of empathy, as I explain in Focus: The Hidden Driver of Excellence. That taps cognitive empathy, thinking about how the other person thinks and feels. Machiavellians and sociopathscan be excellent at this kind of empathy, but I don’t see them as models of emotional intelligence.
Nor does the phone app assess emotional empathy, the ability to resonate in the moment with another person’s feelings. And it doesn’t come anywhere near measuring empathic concern – actually caring about the other person and wanting to help them if you can. The best organizational citizens and most effective leaders, I’ve argued, have such concern, and so create the sense of a secure base in their direct reports. This helps a leader’s direct reports operate at their best rather than being on the defensive.
Another consideration: there are other parts to emotional intelligence beyond emapthy, likeself-awareness, self-management, and relationship management – the best measure would assess all of these.
Coincidentally, I read the article about MEIT just after getting off the phone with an editor at theASTD magazine, T + D. We had talked about how employers and their HR team could spot emotional intelligence in job applicants. I told her that in interviews people put their best face forward, and even skillful questioning may not get at how a person will actually get along with their co-workers once on the job.
I suggested following the advice of Claudio Fernández-Aráoz, the hiring guru, and try to interview people in confidence who have worked with that person in the past, and who will be honest with you. Even better, hire folks on a provisional basis, and observe how they actually harmonize or not with others in your organization.
That last strategy – actual on-the-job performance – gives you the best answer. After all, any test of EI in the workplace finds validation to the extent it predicts such performance. Why not simply judge it for yourself?¨
domingo, 2 de marzo de 2014
LIBRO RECOMENDADO: Neuroética, Direito e Neurociência.
Neuroética, Direito e Neurociência - Conduta Humana, Liberdade e Racionalidade Jurídica
Concretamente, porque estamos firmemente convencidos de que entender melhor o funcionamento de nosso cérebro ainda é uma matéria pendente no caminho para a compreensão da natureza e da conduta humana, gostaríamos que este livro servisse para fomentar a virtude da lucidez e que contribuisse a elevar o nível de consciência dos operadores do direito acerca da importância de compreender o ser humano simultaneamente como um ser biológico, psicológico e sociocultural.
AUTORES: Atahualpa Fernandez e Marly Fernandez
http://www.livrariasaraiva.com.br/
viernes, 24 de enero de 2014
Brain Games: Move Objects With Your Mind To Find Inner Calm?
Brain Games: Move Objects With Your Mind To Find Inner Calm?
http://www.npr.org/blogs/alltechconsidered/2014/01/21/263078049/brain-games-move-objects-with-your-mind-to-find-inner-calm
martes, 24 de septiembre de 2013
Dr. Eric García López
¨
¨Eric García es Doctor en Psicología Clínica, Legal y Forense, graduado con mención
honorífica (Summa Cum Laude por unanimidad) en la Universidad Complutense de
Madrid (UCM). Obtuvo el título del Máster en Psicopatología Forense por la citada
Universidad y el título del Máster en Derechos y Necesidades de la Infancia y la
Adolescencia por UNICEF España y la Universidad Autónoma de Madrid. Asimismo,
obtuvo el grado académico del Doctorado en Neurociencia y cursó los estudios de
especialización en Criminología Psicosocial, en la Facultad de Sociología y Ciencias
Políticas de la Universidad Complutense de Madrid, el Diplomado en Derechos Humanos
por la Cátedra UNESCO de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM) y las
comisiones nacional y estatal de Derechos Humanos.
Ha asistido a seminarios y conferencias de especialización en el Instituto de Criminología,
en Cambridge, Inglaterra; la Universidad de Barcelona, el Centro Reina Sofía para el
Estudio de la Violencia, la Universidad de Salamanca, España; etc. Ha presentado
ponencias, simposios y conferencias magistrales en Leuven, Bélgica; Granada, España;
Bogotá, Colombia; Venezuela, etc.
Estudió la licenciatura en Psicología dentro del área clínica y la licenciatura en Derecho en
la Universidad Autónoma “Benito Juárez” de Oaxaca y el Instituto de Estudios Superiores
del mismo estado. Ha sido jefe del área de psicología del Consejo de tutela para
adolescentes infractores, psicólogo de la Comisión Estatal de Derechos Humanos, Asesor
del Procurador General de Justicia del Estado, Becario del Consejo Nacional de Ciencia y
Tecnología de México, Profesor de Tiempo Completo (Psicopatología y Derechos
Humanos) en la Universidad Regional del Sureste y Profesor de Victimología y
Criminología en la Universidad Anáhuac.
Actualmente es Director de Investigación y Posgrado en la Universidad Autónoma “Benito
Juárez” de Oaxaca, profesor de Psicopatología y Ciencia Criminológica en la Maestría en
Derecho y Ciencias Penales, Profesor del Centro Internacional de Formación e
Investigación en Psicopatología Criminal y Forense, con sede en Madrid y Consejero de la
Comisión para la Defensa de los Derechos Humanos.
Forma parte del Comité Científico Internacional de la Revista Diversitas, Perspectivas en
Psicología, de la Universidad Santo Tomás, en Colombia. Asimismo, es profesor invitado
de los diplomados en Psicología Jurídica de la Sociedad Mexicana de Psicología, del
Instituto Interdisciplinario de Psicología Jurídica, en Mérida, Yucatán y del Instituto
Nacional de Ciencias Penales (INACIPE) en la Benemérita Universidad Autónoma de
Puebla (BUAP). Participa en diversos congresos nacionales e internacionales con temas
relacionados con la psicología jurídica, la psicopatología forense, la criminología y la
victimología. Ha sido docente desde 1996 en diversas instituciones académicas.
Es autor del libro “Fundamentos de Psicología Jurídica y Forense” (Oxford University) y de
varias publicaciones arbitradas. Es miembro titular de la Sociedad Mexicana de
Neuropsicología, miembro Fundador de la Asociación Latinoamericana de Psicología
Jurídica y Forense, miembro titular de la Asociación Iberoamericana de Psicología
Jurídica, miembro de la Sociedad Mundial de Victimología y de la Sociedad Mexicana de
Psicología.
Ha sido miembro de la Sociedad Española de Neurociencia, de la European Association
of Psychology and Law y de la Sociedad Española de Psicopatología Forense, entre
otras.¨
psicocent.com.ar/autor_cv.php?idautor=93
NOTA: Este artículo no esta actualizado, data del 2010.
¨Eric García es Doctor en Psicología Clínica, Legal y Forense, graduado con mención
honorífica (Summa Cum Laude por unanimidad) en la Universidad Complutense de
Madrid (UCM). Obtuvo el título del Máster en Psicopatología Forense por la citada
Universidad y el título del Máster en Derechos y Necesidades de la Infancia y la
Adolescencia por UNICEF España y la Universidad Autónoma de Madrid. Asimismo,
obtuvo el grado académico del Doctorado en Neurociencia y cursó los estudios de
especialización en Criminología Psicosocial, en la Facultad de Sociología y Ciencias
Políticas de la Universidad Complutense de Madrid, el Diplomado en Derechos Humanos
por la Cátedra UNESCO de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM) y las
comisiones nacional y estatal de Derechos Humanos.
Ha asistido a seminarios y conferencias de especialización en el Instituto de Criminología,
en Cambridge, Inglaterra; la Universidad de Barcelona, el Centro Reina Sofía para el
Estudio de la Violencia, la Universidad de Salamanca, España; etc. Ha presentado
ponencias, simposios y conferencias magistrales en Leuven, Bélgica; Granada, España;
Bogotá, Colombia; Venezuela, etc.
Estudió la licenciatura en Psicología dentro del área clínica y la licenciatura en Derecho en
la Universidad Autónoma “Benito Juárez” de Oaxaca y el Instituto de Estudios Superiores
del mismo estado. Ha sido jefe del área de psicología del Consejo de tutela para
adolescentes infractores, psicólogo de la Comisión Estatal de Derechos Humanos, Asesor
del Procurador General de Justicia del Estado, Becario del Consejo Nacional de Ciencia y
Tecnología de México, Profesor de Tiempo Completo (Psicopatología y Derechos
Humanos) en la Universidad Regional del Sureste y Profesor de Victimología y
Criminología en la Universidad Anáhuac.
Actualmente es Director de Investigación y Posgrado en la Universidad Autónoma “Benito
Juárez” de Oaxaca, profesor de Psicopatología y Ciencia Criminológica en la Maestría en
Derecho y Ciencias Penales, Profesor del Centro Internacional de Formación e
Investigación en Psicopatología Criminal y Forense, con sede en Madrid y Consejero de la
Comisión para la Defensa de los Derechos Humanos.
Forma parte del Comité Científico Internacional de la Revista Diversitas, Perspectivas en
Psicología, de la Universidad Santo Tomás, en Colombia. Asimismo, es profesor invitado
de los diplomados en Psicología Jurídica de la Sociedad Mexicana de Psicología, del
Instituto Interdisciplinario de Psicología Jurídica, en Mérida, Yucatán y del Instituto
Nacional de Ciencias Penales (INACIPE) en la Benemérita Universidad Autónoma de
Puebla (BUAP). Participa en diversos congresos nacionales e internacionales con temas
relacionados con la psicología jurídica, la psicopatología forense, la criminología y la
victimología. Ha sido docente desde 1996 en diversas instituciones académicas.
Es autor del libro “Fundamentos de Psicología Jurídica y Forense” (Oxford University) y de
varias publicaciones arbitradas. Es miembro titular de la Sociedad Mexicana de
Neuropsicología, miembro Fundador de la Asociación Latinoamericana de Psicología
Jurídica y Forense, miembro titular de la Asociación Iberoamericana de Psicología
Jurídica, miembro de la Sociedad Mundial de Victimología y de la Sociedad Mexicana de
Psicología.
Ha sido miembro de la Sociedad Española de Neurociencia, de la European Association
of Psychology and Law y de la Sociedad Española de Psicopatología Forense, entre
otras.¨
psicocent.com.ar/autor_cv.php?idautor=93
NOTA: Este artículo no esta actualizado, data del 2010.
viernes, 14 de junio de 2013
Fallece Charles Spielberger, referente mundial de la psicología
¨El pasado martes 11 de junio, falleció Charles Donald Spielberger, destacado psicólogo clínico, mundialmente conocido por su trabajo sobre personalidad y salud.
Licenciado en Química por el Instituto de Tecnología de Georgia, y licenciado y doctorado en Psicología por la Universidad de Illinois, Spielberger desarrolló su actividad académica como profesor de psicología en la Universidad de Vanderbilt (1962-1967) y en la Universidad Estatal de Florida (1967-1972).
Fue presidente de la APA (American Psychological Association–Asociación Americana de Psicología), así como Investigador Distinguido y Miembro Emérito del Departamento de Psicología de la Universidad del Sur de Florida -University of South Florida, USF- (EE.UU.), donde destacó, entre otras cosas, por su apoyo a los estudiantes de postgrado a través de donaciones destinadas a becas.
En el año 2005, recibió el título de Doctor honoris causa por la Universidad de San Marcos.
Su trayectoria profesional, tanto en el campo de la investigación como aplicado, ha sido internacionalmente reconocida, especialmente en el área de la Psicología de la Salud, en la cual es considerado mundialmente como uno de los máximos representantes. En este ámbito, destacó por sus importantes investigaciones sobre el estrés, área en la que creó algunas pruebas psicológicas para su evaluación, como el Inventario de Rasgos de Ansiedad (State/Trait Anxiety Intentory –STAI-).
En reconocimiento a su trabajo, Spielberger recibió numerosos premios, entre los que se incluye el "Premio por contribuciones distinguidas a la Promoción Internacional de la Psicología" otorgado por la APA y la "Medalla de Oro por su trayectoria en la aplicación de la psicología", concedida por la Fundación Americana de Psicología, entre otros.
Tras su retiro oficial, continuó como investigador activo, dirigiendo el Centro de Investigación en Medicina Conductual y Psicología de la Salud de la USF.¨
domingo, 26 de mayo de 2013
Recommended Book:The Anatomy of Violence: The Biological Roots of Crime
The Anatomy of Violence: The Biological Roots of Crime
By Adrian Raine
Why do some innocent kids grow up to become cold-blooded serial killers? Is bad biology partly to blame? For more than three decades Adrian Raine has been researching the biological roots of violence and establishing neurocriminology, a new field that applies neuroscience techniques to investigate the causes and cures of crime. In The Anatomy of Violence, Raine dissects the criminal mind with a fascinating, readable, and far-reaching scientific journey into the body of evidence that reveals the brain to be a key culprit in crime causation.
Raine documents from genetic research that the seeds of sin are sown early in life, giving rise to abnormal physiological functioning that cultivates crime. Drawing on classical case studies of well-known killers in history—including Richard Speck, Ted Kaczynski, and Henry Lee Lucas—Raine illustrates how impairments to brain areas controlling our ability to experience fear, make good decisions, and feel guilt predispose us to violence. He contends that killers can actually be coldhearted: something as simple as a low resting heart rate can give rise to violence. But arguing that biology is not destiny, he also sketches out provocative new biosocial treatment approaches that can change the brain and prevent violence.
Finally, Raine tackles the thorny legal and ethical dilemmas posed by his research, visualizing a futuristic brave new world where our increasing ability to identify violent offenders early in life might shape crime-prevention policies, for good and bad. Will we sacrifice our notions of privacy and civil rights to identify children as potential killers in the hopes of helping both offenders and victims? How should we punish individuals with little to no control over their violent behavior? And should parenting require a license? The Anatomy of Violence offers a revolutionary appraisal of our understanding of criminal offending, while also raising provocative questions that challenge our core human values of free will, responsibility, and punishment.
From the Hardcover edition.(less)
http://www.goodreads.com
lunes, 29 de abril de 2013
Prof. Dr. Daniel Kahneman: Cuanto más inteligentes, más proclives a sesgos cognitivos.
Cuanto más inteligentes, más proclives a sesgos cognitivos
Cuando nos enfrentamos a una
nueva situación no evaluamos cuidadosamente la información ni realizamos
complicados cálculos estadísticos sino que tomamos uno de los numerosos atajos
cognitivos que suelen llevarnos a tomar decisiones erróneas.
Pues bien… un nuevo estudio en el Journal of Personality and
Social Psychology que descubro en The New yorker sugiere que además, contra lo que
pudiera parecer, la gente más inteligente es más vulnerable a este tipo de
errores en el pensamiento.
La
investigación consistía en pasar a 482 participantes un cuestionario con
distintos problemas de sesgo clásicos, como los que podéis encontrar en el
libro citado de Kahneman. Aquí un ejemplo de los que se citan en la
investigación:
Tenemos en un lago una
zona de hojas de nenúfar. Cada día se duplica en tamaño. Si se tarda 48 días en
que cubra todo el lago, ¿cuánto tiempo tardará en cubrir la mitad del lago?
(Pues sí, parece que lo más fácil es dividir la respuesta por dos, quedando en
24 días. Pues no es correcto, el pensamiento exponencial no es fácil ni
intuitivo y … la solución sería 47 días. )
Los resultados eran
sorprendentes y mostraban cómo la inteligencia, lo que los investigadores
llamaban la sofisticación cognitiva y contra todas las críticas a Kahneman por
investigar lo que muchos pensaban la psicología de la estupidez, correlacionaba
con más irracionalidad. En concreto parece que la gente más inteligente era más
vulnerable a los errores mentales comunes. La autoconciencia, además, no
ayudaba… y los que eran más conscientes de sus propios fallos cognitivos no
tendían a cometerlos en menor medida (precisamente, como veremos, porque estos
son inconscientes)
Una de las posibles hipótesis está en considerar la fuerza
del “meta-sesgo” de la tendencia natural a asumir que cualquier otra persona es
más susceptible de cometer errores cognitivos que nosotros mismos. El
denominado sesgo del punto ciego consiste en aquello de “ver la paja en el ojo
ajeno y no la viga en el propio”, estableciendo una diferencia crucial
entre cómo evaluamos a los demás y cómo nos evaluamos a nosotros mismos. En
este sentido, cuando consideramos las elecciones irracionales de un extraño nos
vemos obligados a confiar en información comportamental, vemos sus fallos desde
fuera y somos capaces de detectarlos, pero cuando nos valoramos a nosotros
mismos elaboramos las cosas de forma introspectiva. Siendo los motivos de los
sesgos mayoritariamente inconscientes, son elusivos precisamente a eso, a la
introspección, al autoanálisis y la inteligencia.
Si unimos lo anterior a lo que explicábamos en un post
reciente sobre la ignorancia como gran creadora de historias, veremos
claramente cómo la introspección puede incluso ser perjudicial, cegando y
ayudando a construir historias más elocuentes pero erróneas a la gente
con mayor puntuación en los tests.
¿Se aplica al autoconocimiento más que a cualquier otra forma
de conocimiento la máxima socrática de “solo sé que no sé nada” o la sensación
subjetiva de que cuanto más se sabe mayor es la sensación de que queda mucho
por conocer? Puede que cuanto más intentemos conocernos a nosotros mismos
más nos alejemos de hacerlo…
La anterior sería una posible explicación pero habiendo leído
a Kahneman hay detalles que no me cuadran. Según el autor, es infrecuente pero
posible es la puesta en marcha de un sistema de pensamiento más reflexivo,
consciente, racional que el primero, capaz de detectar los errores y de no
cometerlos. Es probable que el tema no se aplique igual a la autoevaluación que
a la ajena pero se me ocurre una última explicación para los resultados de la
investigación y es que podría ser que todo se debiese a una cuestión de
expectativas sobre la autoeficacia: conocida es la imprecisión de los sistemas
de medición de la inteligencia (en este caso S.A.T. y la escala Need
for Cognition, que mide la tendencia a implicarse y disfrutar del
pensamiento), más desde que se mira a la misma desde un punto de vista
simplista en tiempos de multi-inteligencias (de eso hablaremos en un ratito en
La Red Innova). A pesar de ello el hecho de pasar un test clásico con buena
puntuación genera unas expectativas acerca de uno mismo que pueden hacer a los
que puntúan alto excesivamente confiados, procesando problemas con el sistema
automático porque se valora que no vale la pena poner de marcha el otro, que se
es lo suficientemente inteligente como para dejar que lo automático decia. La
gente por debajo o en la media, sin embargo, no se confiaría y trabajaría duro,
pondría en marcha los sistemas más “racionales” para resolver las cosas.
En fin… que surge de nuevo la educación emocional como clave.
Todo dependerá del autoconcepto porque volviendo a un post anterior, no somos todo lo genios que nos dicen que somos y lo único
válido es el valor del esfuerzo.
Además, lo decíamos hace tiempo sobre Gardner y las
inteligencias múltiples, la globalización de los conceptos que vivimos nos
traerá muchas más,diversas y justas formas de inteligencia… ¿Qué pasará con el
talento en una sociedad-red en la que más personas y más diversas tienen más
posibilidades, más independientes de los condicionantes de poder tradicionales,
de demostrarlo?
viernes, 12 de abril de 2013
Nuevos estudios sobre el funcionamiento del cerebro.
Esta ambiciosa
iniciativa, dotada con una asignación de más de 100 millones de dólares
anuales, contará con la colaboración de un equipo multidisciplinar, en el que
participarán también psicólogos.
Uno de los impulsores de
este estudio, ha sido Rafael Yuste, científico español, profesor de
ciencias biológicas y neurociencias de la Universidad de Columbia (Nueva York)
y creador del proyecto piloto Brain Activity Map. Tal y como
ha señalado este investigador, la iniciativa pretende “desarrollar técnicas
para mapear la actividad completa de los circuitos neuronales".
El interés hacia el
avance científico en este campo, está suponiendo una de las prioridades también
en Europa, donde el pasado mes de enero, la Unión Europea (UE) anunció la
concesión de 1.000 millones de euros, para una investigación destinada a crear
un modelo computacional del cerebro.
Este proyecto europeo,
denominado The Human Brain Project, contará con la colaboración de
al menos 15 países de la UE, entre los que se encuentra España, y recopilará
todos los datos existentes sobre investigaciones previas, realizadas desde el
ámbito de las neurociencias, de los sistemas computacionales y, especialmente desde
la psicología (teorías de la mente, del desarrollo del lenguaje o de
las emociones, entre otras).
Tanto EE.UU. como la UE,
dejan claro con sendos proyectos, su disposición a seguir avanzando en el
estudio de un campo en el que aún quedan muchos interrogantes por resolver,
tales como los mecanismos que subyacen al comportamiento normal y patológico, o
la manera en que el cerebro influye y está influenciado por la conducta, los
procesos cognitivos y el entorno.
Fuente: Asociación Americana de
Psicología
miércoles, 27 de febrero de 2013
La formación psicológica de los juristas.
¨La formación psicológica de los juristas: una asignatura pendiente
Lluis MUÑOZ SABATÉ, Presidente del Instituto de Probática y Derecho Probatorio de la
Facultad de Derecho de ESADE (Universidad Ramón Llull de Barcelona)
Facultad de Derecho de ESADE (Universidad Ramón Llull de Barcelona)
Aún dicho de una manera hiperbólica, si el derecho es una forma de control de la conducta, cosa que no cabe poner en duda, el derecho no dejará, pues, de ser sino un capítulo o apartado de la psicología.
No hay nada más alarmante que apercibirse de la escasa trabazón interdisciplinaria entre ambas disciplinas
Está todavía por hacerse realidad la definición que diera Mira y López de la psicología jurídica como una
psicología aplicada al mejor ejercicio del derecho.¨
No hay nada más alarmante que apercibirse de la escasa trabazón interdisciplinaria entre ambas disciplinas
Está todavía por hacerse realidad la definición que diera Mira y López de la psicología jurídica como una
psicología aplicada al mejor ejercicio del derecho.¨
Ver más en: http://diariolaley.laley.es
martes, 19 de febrero de 2013
Convocatoria del I Concurso de Divulgación Científica en Ciencias Cognitivas
http://cienciacognitiva.org/
Convocatoria del I Concurso de Divulgación Científica en Ciencias Cognitivas
Ciencia Cognitiva y Red Temática de Ciencia Cognitiva (RETECOG)Tipo de artículo: Noticias.
Disciplinas: Antropología, Arqueología, Ciencias de la Documentación, Filosofía, Inteligencia Artificial,
Lingüística, Neurociencia, Psicología, Psiquiatría, Sociología.
Etiquetas: concurso de divulgación científica.
La revista Ciencia Cognitiva, con el patrocinio de la Red Temática de Ciencias Cognitivas española
(RETECOG), convoca el I Concurso de Divulgación Científica en Ciencias Cognitivas. En esta noticia se
presentan las bases por las que se regirá este concurso.
Ciencia Cognitiva, con el patrocinio de la Red Temática de Ciencia Cognitiva (RETECOG,
http://retecog.net), convoca el I Concurso de Divulgación Científica en Ciencias Cognitivas. Esta
iniciativa pretende fomentar la divulgación de la investigación de primera línea en cualesquiera de las
ciencias cognitivas entre el público hispanoparlante.
Las bases que regirán este concurso son las siguientes:
1.- El plazo de presentación de trabajos es desde la publicación de estas bases en la revista hasta el día
1 de junio de 2013.
2.- La resolución del concurso tendrá lugar a finales de septiembre de 2013.
3.- Los ensayos deberán presentarse utilizando el formulario correspondiente, descargable desde la página
web de Ciencia Cognitiva (Sección “Concurso Divulgación Científica”, http://medina-psicologia.ugr.es/
~cienciacognitiva/files/formulario-concurso.doc). Este formulario contiene campos concretos con instrucciones a las que hay que ajustarse.
4.- Los ensayos deben ajustarse a las características de temática, estilo, formato, y límites de palabras que se aplican a los artículos de tipo Clásicos y Actualidad de Ciencia Cognitiva. Estas características están descritas en la sección “Instrucciones para autores” en la web de la revista.
5.- Los ensayos serán valorados por un jurado compuesto por miembros del consejo editorial de Ciencia
Cognitiva.
6.- Los criterios de valoración esenciales se basan en la publicabilidad del ensayo, tal cual es presentado,
como artículo en Ciencia Cognitiva, y su capacidad divulgativa (interés del tema, claridad, capacidad de
capturar y mantener la atención del lector, etc.).
7.- Los premios son los siguientes: 1) Un primer premio dotado con 400 € más diploma; 2) Dos accésit
dotados con 120 € cada uno más diploma. Además de estos premios, todos los ensayos presentados que
superen el umbral de calidad de la revista serán publicados en Ciencia Cognitiva. Esta publicación podrá
tener lugar antes de la resolución final de los premios.
8.- Los premios podrán declararse desiertos si el jurado así lo estima.
9.- El fallo del jurado será inapelable.
10.- El jurado tendrá absoluta libertad para solucionar cualquier imprevisto no contemplado en estas bases.
11.- La participación en el concurso implica la aceptación plena de estas bases.
lunes, 11 de febrero de 2013
RECOMMENDED BOOK: THE WINNER EFFECT
¨Ian Robertson will talk about his new book The Winner Effect, followed by a book signing afterward (we'll have copies for sale in our shop and on the night).
The Winner Effect investigates what makes a winner, why some succeed in life and business, whereas others fail, and why few individuals become supremely powerful, while many remain powerless. Through scientific and psychological analysis, Ian Robertson shows how success affects the inner workings of the brain and explores the implications for this on individuals – in business, on the public stage and in family life.
‘The winner effect' is a term used in biology to describe how an animal that has won a few fights against weak opponents is much more likely to win later bouts against stronger contenders. As Ian Robertson reveals, it applies to humans, too: achievement changes the chemistry of the brain making people more focused, smarter, more confident and more aggressive. The effect is as strong as a drug, and the more an individual wins, the more they will go on to win. In fact, winning can become physically addictive.
By understanding what the mental and physical changes are that take place in the brain of a 'winner', how they happen, and why they affect some people more than others, Ian Robertsonshows why some people attain and handle success better than others. He explains what makes a winner – and a loser – and how knowing this can help to understand better the behaviour of one’s colleagues, employees, family, and friends.
For those interested in the rise to pre-eminence of figures like Steve Jobs and Mark Zuckerberg,The Winner Effect is invaluable. At a time when entrepreneurship is so fascinating to many, the book sheds new light on the physiological and psychological causes for rising to the top. For readers interested in science, education, business, politics and psychology this is a definitive book for a ‘go-getting’ age.
Newsworthy angles presented by Ian Robertson include the conclusion that had there been more women in boardrooms, it might have prevented risk-taking, such as that which occurred at corporations like Enron. Individual case studies featured in the book include: Picasso, Caravaggio,Tony Blair, Bill Clinton, Frank Bruno, Mike Tyson, Enron, Fred Goodwin, George W. Bush andBarack Obama.¨
About Ian Robertson
¨A neuroscientist and trained clinical psychologist, Ian Robertson is an international expert on neuropsychology. He is currently Professor of Psychology at Trinity College Dublin, and formerly Fellow of Hughes Hall, Cambridge. Ian holds visiting professorships at the University of Toronto,University College London, and the University of Wales. Ian is a member of the Royal Irish Academy and has published over 250 scientific articles in leading journals. He is also author and editor of ten scientific books, including the leading international textbook on cognitive rehabilitation (Cognitive Neurorehabilitation), and three books for the general reader (Mind Sculpture: Unleashing Your Brain’s Potential; The Mind’s Eye: The Essential Guide to Boosting Your Mental; Emotional and Physical Powers, and Stay Sharp with the Mind Doctor: Practical Strategies to Boost Your Brain Power). Ian is a regular keynote speaker at conferences on brain function throughout the world.¨
http://sciencegallery.com
domingo, 10 de febrero de 2013
Dr. Ian Robertson - The Winner Effect.
Dr Ian Robertson
¨The Winner Effect investigates what makes a winner, why some succeed in life and business, whereas others fail, and why few individuals become supremely powerful, while many remain powerless. Through scientific and psychological analysis, Ian Robertson shows how success affects the inner workings of the brain and explores the implications for this on individuals – in business, on the public stage and in family life.¨
http://sciencegallery.com
VIDEO
http://youtu.be/6JHWSP-W0FY
Suscribirse a:
Entradas (Atom)







